Portugal, el destino nº1 para viajar en 2019

Este año 2019, Portugal ha sido elegida por los Travel Oscars como el destino nª1 de viaje. Portugal es un de esos países que merece ser revisitado y redescubierto en cualquier momento.

Mi primera vez en Portugal fue siendo una adolescente y acompañando a mi familia en un recorrido en coche durante una primavera, desde entonces las cosas han cambiado mucho. En esta ocasión, lo he hecho con mi pareja y en Navidades, recorriendo Lisboa, Coimbra y Oporto. Pienso que Portugal, como España, puede ser explorada en cualquier estación del año porque su clima benigno durante el invierno, la bondad de su primavera y de su otoño y la calidez del verano invitan a saborearla de mil maneras. Yo aquí os descubriré la manera de viajar por alguno de sus rincones más bellos, sin sacrificar el bolsillo y en invierno, cuando la melancolía (saudade) hace acto de presencia haciéndola más bella, si cabe.

Restaurante La Cantina en LX Factory, Lisboa

Navidades en Portugal

Definitivamente, nuestro país vecino es un lugar fantástico para celebrar la Navidad y el Año Nuevo. Las calles y escaparates se llenan de adornos, pesebres, gigantescos árboles iluminados y Papá Noel compite con la figura del niño Jesús en los rincones más insospechados. El buen tiempo invita a portugueses y visitantes a pasar los días festivos paseando por sus calles que huelen a castañas asadas; a comprar en sus tiendas vintage o de jóvenes diseñadores en los barrios cool de Chiado, Baixa y en la lujosa avenida de la Liberdade de Lisboa; a sentarse en sus terrazas para degustar un Oporto, un copo de cerveza —nuestra caña— o un ginjinha —un tipo de vermut a base de cereza— acompañando unos petiscos de bacalao o croquetas; a caminar y perderse por sus empinadas callejuelas; a tomar vino caliente en los mercadillos y a dejarse seducir por sus tentadores pasteles de nata en sus célebres pastelerías, que los portugueses acompañan con un Oporto dulce. El día 30 por la tarde, en el centro de Oporto tiene lugar la carrera de San Silvestre para dar paso al 31 cuando la ciudad se vuelca en la celebración de la última noche del año con música y fuegos artificiales. Oporto es la gran protagonista de la Noche Vieja que atrae a gente de todo el mundo dispuesta a cerrar el año junto a la desembocadura del Duero.

Descubrir la capital Lisboeta

Llegamos a Lisboa un 24 de diciembre por la mañana, cuando la ciudad bulle con la preparación de la cena de Noche Buena.

Volamos con la aerolínea portuguesa TAP, totalmente recomendable por varias cosas: Excelentes precios, con buenas ofertas y la posibilidad de entrar por una ciudad, en este caso, Lisboa, y salir del país por otra ciudad, como fue Oporto. En los dos casos, no llegaron a las dos horas de viaje. Una de las grandes cualidades es su servicio, siempre atento, y el ofrecimiento de una comida en su vuelo. ¿Qué más quieres para iniciar un viaje que promete ser un placer para los sentidos? Además, desde cada uno de los aeropuertos puedes llegar a la ciudad en metro o en Uber, con precios imbatibles. Si escoges el metro, mi consejo es que adquieras desde el primer día una tarjeta recargable, que abarata sensiblemente el coste de los transportes públicos.

Los barrios más in de Lisboa

En Lisboa, nos alojamos la primera noche en un apartamento de Airbnb en pleno centro. Al día siguiente, en la mañana de la Navidad, se rompió una cañería y se inundó el baño. Los propietarios nos buscaron un hotel rápidamente que superó nuestras expectativas, el Hotel HF Fénix Lisboa, en la plaza del Marqués de Pombal, donde un gran árbol de Navidad abre el itinerario, por un lado hacia el mercadillo del Parque Eduardo VII, iluminado, con actividades especiales para todos y, por el otro lado, hacia la avenida Libertade, que se extiende hacia el centro viejo entre quioscos renacentistas y tiendas de grandes marcas de lujo. Entonces, es cuando descubres que no hay nada que más me guste, que saciar el apetito con un brunch interminable en el bufet que ofrece un hotel de estas características. ¡No hay mejor forma de empezar esta aventura exploratoria!

Vuestra primera incursión por la ciudad puede iniciarse con el viejo tranvía 28 que os dará la vuelta entera para saborear la esencia de la capital. Es imperdible y muy aconsejable para evitar algunas de sus calles empinadas, hechas para probar la resistencia física del más osado.

Mi recomendación para captar lo mejor del carácter lisboeta es, sobre todo, dejarse llevar porque la ciudad siempre os va a sorprender. Así que nada mejor que perderse por los barrios más pintorescos de Alfama, entre los que destaca la catedral–Sé, en portugués- y el Castillo de San Jorge; descubrir la vecina y menos conocida Graça, la popular Sâo Vicente y la diversidad multicultural única de Mouraria, donde escuchar improvisados fados en bares populares por los que pululan los lugareños o deleitarse con el ocaso del sol en los miradores, con visiones panorámicas de la urbe que quitan el hipo; descubrir la librería más antigua del mundo (Bertrand); o bien, dejar pasar el rato en alguna terracita oculta en una plazuela donde imaginarás que quizás por allí también anduvo Pessoa,  escuchar el gracejo de los pájaros y el susurro de las hojas que se mecen por la brisa del atlántico, mientras una lisboeta curtida en años cuelga sin remilgos su colada frente a los turistas que pasean sus cámaras y móviles intentando captar cualquier instante wonderlust. Quizás, ese instante en el que una copa de vino se reconcilia con tu ser como un elixir sagrado en plena comunión de los sentidos.

Ler Devagar (“Leer Despacio”), una de las 10 librerías más bellas del mundo

Otro barrio trendy es el de Príncipe Real, con sus pequeñas tiendecitas centenarias supervivientes de un pasado ya lejano, sus galerías y stores de diseño que asoman por las callejuelas y jardines que pueblan este elegante distrito residencial.

También el día puede empezar con el sol brillando sobre el caudaloso Tajo, tan grande que se confunde con el propio océano y uno casi pierde la línea del horizonte del otro lado de la costa. Estamos en el barrio de Cais de Sodré donde se levanta un inmenso puente de hierro grana que recuerda al de San Francisco, en California, y que se muestra imponente frente al Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belem, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Al mediodía podemos comer sushi o unos nachos con jalapeños en alguno de los restaurantes de moda del complejo industrial LX Factory y acabar la tarde curioseando en sus tiendas más vanguardistas.

Coimbra, ciudad Patrimonio de la Humanidad

Universidad de Coimbra, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

Desde Lisboa cogemos un tren de alta velocidad a la bella e histórica Coimbra donde se encuentra una de las universidades más antiguas y valoradas del mundo. Estar atentos a las ofertas de los trenes porque podréis viajar en 1ª a precios irrisorios y en dos horas os plantáis en el centro de la ciudad. Un día o dos son suficientes para saborear la esencia de esta pequeña joya llena de recovecos donde perderse.

Os aconsejo comenzar el día con la visita a la Universidad de Coimbra (1290) donde se encuentra una de las bibliotecas más bonitas del mundo, la Biblioteca Joanina, la Capilla de San Miguel y el Palacio Real, a los que se accede desde el hermoso Patio de la Universidad. Tras esta visita podemos hacer un break en el Jardín Botánico, junto a los restos del acueducto de San Sebastián, donde el acceso es gratuito, antes de llegar a la catedral nueva (barroca y manierista) y la vieja (románica). Desde esta última por sus callejuelas empinadas llegaremos a una de las calles más animadas de la ciudad, que desemboca en la plaza 8 de Mayo donde se halla el monasterio de Santa Cruz, una joya manierista que encierra bellísimos azulejos. A partir de aquí, el centro histórico nos seducirá con sus terrazas y pequeños restaurantes con las especialidades más tentadoras. Es hora de comer antes de volver a perdernos por los alrededores del río Mondego donde las vistas y los atardeceres son espectaculares.

Oporto, la ciudad europea más cool

Si los de Primavera Sound de Barcelona decidieron un día que Oporto sería la única ciudad del mundo digna de celebrar su festival de música indie, era porque en esta bella ciudad el signo de la modernidad estaba llegando para quedarse. ¡Yo me he enamorado de Oporto!

Oporto lo tiene todo para ser visitada al menos una vez en la vida. Desde Coimbra se llega en tren en una hora. ¡Vale la pena! Su tamaño es perfecto para ser recorrida a pié o en transporte público, es alegre y festiva —Navidad es un baño de luz y colores y alberga el árbol iluminado más grande de Europa—; tiene un río con una orilla maravillosa —la Ribeira— llena de terrazas, actividades acuáticas para todos los gustos, y desde donde cruzar por el famoso puente de Don Luis I a la otra orilla, Vila Nova de Gaia, donde nace el vino de Oporto que se puede catar y comprar en sus célebres bodegas (Sandeman, Croft, Ferreira y Câlem, con un museo interactivo muy interesante…).

J. K. Rowling vivió en Oporto y la librería Lello fue uno de los lugares mágicos que le inspiraron para imaginar el mundo de Harry Potter

Olvidaros de buses turísticos, tenéis el bus número 500 que atraviesa la ciudad y os lleva, en una magnífica excursión, por su orilla hasta donde el Duero se une al océano y sus playas invitan al “dolce far niente”, a saborear un buen pescado o marisco a la parrilla, regado con un vino verde.

Pero, además, Oporto es un tesoro artístico, poblado de hermosas iglesias barrocas y manieristas, edificios con vistosos azulejos que nos relatan la historia de la ciudad, museos y rincones fascinantes. No os podéis perder: la Torre de los Clérigos con un mirador donde extasiarse con los tejados del centro histórico; la y su bella explanada; el Palacio de la Bolsa; las murallas fernandinas; el Mercado de Bolhâo; los azulejos de la Estación de Sâo Bento; la Capela das Almas;o la librería más bella del mundo, Lello (5€ la entrada, que te descuentan con la compra de un libro).

Nos alojamos en un apartamento muy céntrico y bonito de Airbnb. Oporto ofrece la posibilidad de dejar las maletas en consignas como la de Spot Luggage & Lunge (Metro Station Trindade) donde también puedes desayunar o tomar una copa en su bar lounge antes de abandonar el país. Desde aquí puedes coger el metro que te llevará directamente al aeropuerto. Boa Viagem!

El Puente Don Luis I une Oporto con Gaia
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Antropóloga, Periodista, Publicista y escritora. Free Lance en Comunicación Corporativa 2.0 (www.evaespinet.es). Especialista en Creación de Contenidos (Publicidad, Prensa, Audiovisual & Redes Sociales). Trotamundos, amante de la fotografía, la cultura, el cine y la gastronomía.

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